domingo, 16 de septiembre de 2012

Juan Carlos Manjarrez, el cuerpo es un pretexto.


Para Juan Carlos Manjarrez el cuerpo es un pretexto. Toma el pincel y expresa en sus cuadros todas aquellas cosas que se transmiten al contemplar la espalda desnuda de una chica, el torso de un hombre, las manos entrelazadas. “Me interesa todo lo que refleja o proyecta la forma: desde un desnudo sugerente hasta un rostro con una determinada expresión que no necesita decir nada, sino que con sólo observarlo produce una emoción”. El pintor inaugura esta noche, en Factor Arte Galería, la exposición Corpus, que marca su regreso a un recinto tapatío luego de una ausencia de cinco años.
El trabajo de Manjarrez se enmarca dentro del hiperrealismo. El pintor asegura que es un estilo en el que se siente cómodo: “Me apasiona y siempre me ha gustado el detalle. Disfruto mucho pintarlo y la gente disfruta verlo”. Su predilección por retratar el cuerpo humano es una constante desde que comenzó a pintar. La razón se da en dos niveles: “Primero me aboqué al desnudo como tema, por el gusto sensual de la figura, y después por la cosa expresiva del cuerpo: la mímica, todo lo que genera un movimiento, una postura”. En pocas palabras, añade, el objetivo es presentar una especie de catálogo de expresiones y conceptos de comunicación corporal.
En un principio, señala el artista, presentaba sus cuadros a color, pero decidió cambiar al claroscuro porque “es más artístico visualmente hablando”. Y aunque en Corpus se combinan cuadros de mediano y gran formato, Juan Carlos reconoce que disfruta más trabajando piezas grandes porque “aunque no lo parezca, no es necesario meterse tanto en los detalles”. Ahora, su prioridad está centrada en retratar rostros, expresiones y manos.
La última exposición de Manjarrez en Guadalajara fue hace cinco años, en la galería Alejandro Gallo. La causa por la que no ha tenido muchas muestras radica en el hecho de que, dice, la gente demanda tanto su trabajo “que no hay tiempo de producir lo suficiente para una expo”. A partir del éxito que ha tenido su obra —asegura haber vendido 675 cuadros en siete años—, el pintor afirma que hay muchas contradicciones en el medio. “Todos queremos pintar para vender, porque nos interesa vivir de esto. Pero si te va bien, te dicen que ya no eres artista, que eres comercial. Yo disfruto lo que hago, ha sido gratificante y los comentarios no me importan”.

Guadalajara•Édgar Velasco Barajas

No hay comentarios:

Publicar un comentario